Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El mal que no tiene cura es la locura.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Más verga que el Trica programando.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
Las obras, con las sobras.
La ciencia no se asimila por debajo de la axila.
Fácil cosa es pensar y difícil lo pensado dejar.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Tras el buen comer, ajo.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Nadie le dio la vara; él se hizo alcalde, y manda.
Un lago se forma gota a gota.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Refranes y consejos todos son buenos.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Tres sacos son necesarios para tratar con un abogado: un saco de papeles, un saco de paciencia y un saco de dinero.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Obra acabada, a dios agrada.
El puerco nunca ve más arriba que la altura de su cabeza.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Labrador, trabaja y suda que Dios te ayuda.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Al niño que llora le dan pecho.
Abril, siempre fue vil.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Mira la peseta y tira el duro.
Algo tendrá el matrimonio, cuando necesita bendición de cura.
A cazuela chica, cucharadica.
El agua ni envejece ni empobrece.
Asno con hambre, cardos come.
No puede el cura a la par, decir misa y confesar.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.