Cuanto más saben los hombres peores son
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Del joven voy, del viejo vengo.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Dos no pelean cuando uno no quiere.
El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Quien pregunta, no yerra.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Cabeza casposa, poco piojosa.
El que ríe el último, ríe mejor.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Mal haya carbón de haya.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Más vale sudar que toser y tiritar.
Antes di que digan.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Andar con pies de plomo.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Después de cumplido el deber, el descanso es un placer.
Un clavo saca a otro clavo.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Hay que darle tiempo al tiempo.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.