Lo poco agrada y lo mucho enfada.
La hija de la cabra que ha de ser sino cabrita.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
A la mujer mala, poco aprovecha guardarla.
A preguiça se deu bem.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
El pobre es un extranjero en su país.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Gotita a gotita, la sed crece y no se quita.
A todo coche, le llega su sábado.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Mano de santo cura como por encanto.
Hacer de toda hierba un fardo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Al rey muerto rey puesto.
Parejo como las calles de León.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
Cada cosa tiene su precio.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
La mentira produce flores, pero no frutos.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
En el camino se enderezan las cargas.
Año de nieves, año de bienes.
El verano muere siempre ahogado
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
La guerra sólo tiene una buena cosa; la paz que trae en pos de ella.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Bien está cada piedra en su agujero.