La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Corta despacio, que hay poco paño.
Hacer oídos de mercader.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Quien no arde en llamas no inflama
Por sus hechos los conoceréis.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
El dinero no compra la felicidad.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
La fortuna a los audaces ayuda.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Dios, si da nieve, también da lana.
Agrandado como alpargata de pichi.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Carne a carne, amor se hace.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El que tiene sed, busca agua.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
Ningún mortal peca, cuando defeca.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
El río pasado, el santo olvidado.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Hasta los animales se fastidian.
A lo que no puedas, no te atrevas.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Tema menos y espere más; coma menos y mastique más; quéjese menos y respire más; hable menos y diga más; odie menos y ame más y todas las cosas buenas serán suyas.
Hablar en plata blanca.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Es más fácil variar el curso de un río que el carácter de un hombre.
Si la habilidad podría ser ganada mirando, perros serian carniceros.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
La buena ropa abre todas las puertas.