Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Casa revuelta, huéspedes espera.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Si quieres que te siga el perro dale pan
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Nadie toma lo que no le dan.
Los amantes que se pelean, se adoran
Las palabras se las lleva el viento.
Matar un tigre.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
La casa caída, el corral agrandado.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Del lobo un pelo.
Date buena vida, temerás más la caída.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Si culo veo, de culo me da deseo.
Donde hay celos hay amor, donde hay viejos hay dolor.
A gente villana, pocas palabras y ésas, claras.
A casa de tu tía, más no cada día.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Con las buenas palabras nadie come.
Sigue los impulsos de tu corazón
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Le busca las cinco patas al gato.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Nada con nada, total nada.
Más vale que sobre que no que falte.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.