Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
La cosa bien pensada jamás es errada.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Un antiguo amor nos atormenta como la caries de un diente
Mucho preito hace mendigo.
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.
No existe más amor que el amor a primera vista
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
A cada necio agrada su porrada.
La sugestión obra.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Si vas a morir, muere llenito.
Aunque tengas mucha suerte, nunca juegues con la muerte.
Lo tragado es lo seguro.
Palo dado ni Dios lo quita.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Más pija que el Don Bosco.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
El amor más grande es el de una madre, a continuación el de un perro y por último el de un amante
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
A mala lluvia, buen paraguas.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Donde entra beber, sale saber.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Es mejor mala avenencia que buena sentencia.
Gente castellana, gente sana.
Alábate cesto, que venderte quiero.