Es virtud el trabajar, como también el guardar.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
A barbas honradas, honras colmadas.
La Justicia entra por casa.
Contigo, pan y cebolla.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Ponerse la tapa en la cabeza
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Lo comido por lo servido.
Amigo viejo y casa nueva
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
Favores harás, y te arrepentirás.
La misa, dígala el cura.
Cada día trae su propio afán.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
No busques en el amigo riqueza, ni nobleza, sino buena naturaleza.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
La buena mula en el establo se vende.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Sustos y disgustos matan a muchos.
Ningún rencor es bueno.
Dar el consejo y el vencejo.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
El que no le teme a la muerte es porque no le teme a la vida.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.