Bastante me ayuda quien no me estorba.
Hacerse el sueco.
Uñas de gato, y cara de beato.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
A Dios, nada se le oculta.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
Casa de Dios, casa de tos.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Espéjate para que veas cómo eres.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Confesión obligada, no vale nada.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Nada complicado da buen resultado.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
A la pereza persigue la pobreza.
Hablando la gente se entiende.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Bien ora quien bien obra.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Febrero el corto, el pan de todos.
La fe mueve montañas.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
El amor y el reloj locos son.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Buena es la trucha, mejor el salmón, bueno es el sábalo cuando es de sazón.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.