Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
Qué es una raya más para el tigre.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Mal de rico, poco mal y mucho trapico.
A la puta, el hijo la saca de duda.
En el peligro se conoce al amigo.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Día vivido, día perdido.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Di mentira, y sacarás verdad.
Pan casero, de ese quiero.
Compra lo que no te hace falta y no tendrás lo que te haga falta.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Donde va el perrito, va el gatito.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Para morirse, siempre hay tiempo.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Quien te quiere, no te hiere.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
El tono afectuoso cautiva el oido.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Hay que dar el todo por el todo.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Me traen por la calle de la amargura.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Agua y sol, tiempo de requesón.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
A la bota, darla el beso después del queso.
La gratitud no es a perpetuidad como los sepulcros.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
La muerte nos iguala a todos.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Variante: Bueno, si breve, dos veces bueno.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Toda flor quiere ser fruto.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Bien ama quien nunca olvida.
Romperse el brial, más vale bien que mal.