Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Corazón que no tiene placer, cagaos en él.
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Más vale despedirse que ser despedido.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A feria vayas que más valgas.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
La duda es la llave del conocimiento.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
De la panza sale la danza.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Lo bueno dura poco.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El dinero hace al hombre entero.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
El llanto sobre el difunto.
Mata, que Dios perdona.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Vuélvase lo suyo a su dueño, y tendrás buen sueño.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
El tiempo lo arregla todo
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.