Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Decir refranes es decir verdades.
Quien tiene hijo en tierra ajena, muerto le llora, y vivo le espera hata que llega la triste nueva.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
El amor, de necios hace discretos.
El amor es como la flor de la higuera: si se huele discretamente exhala su fragancia, pero si se la expone a los ojos de los demás acaba cubierta de moscas y pierde su perfume
El dolor físico solo el que lo siente.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
La necesidad conduce a Dios.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
A cada santo le llega su día.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Zaragoza la harta, Valencia la bella, Barcelona la rica, Huesca la amena.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
No hay día malo sin día bueno.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Tu hablar te hace presente.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Quien mucho desea, mucho teme.
La muerte todas las cosas iguala.
Para bien estar, mucho hay que andar.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
El buen vino resucita al peregrino.