Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Caridad con trompeta, no me peta.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Dibujar pasteles para matar el hambre.
El que bien te quiere te hará llorar.
En cada casa, un solo amo.
El sueño es alimento de los pobres.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Amor hace la llaga, y él, la sana.
La casa esta donde el corazón.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Buena es la regla, si la regla es buena.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
La que fácil llega, fácil se va.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
La ocasión es la madre de la tentación.
El mejor maestro, el tiempo; la mejor ciencia, la experiencia.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Buscar los tres pies al gato.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Los tontos consiguen las mejores cartas
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Para vivir una vida desprendida, no debemos considerar nada como de nuestra propiedad.
Nada puede dar quien nada tiene.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Palos con gusto no duelen.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.