Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
Cada cual a lo suyo.
De buena casa, buena brasa.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
De un hombrecillo iracundo se ríe todo el mundo.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Patrimonio conjunto de bienes, matrimonio conjunto de males.
La pisada del amo, el mejor abono.
Fiar, en Dios y en otro no.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Donde no hay harina todo es mohína.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Quien mucho da mucho recibe.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
Buena fama, hurto encubre.
En el pecado se lleva la penitencia.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Mañana te lo dirá la vida.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
La unión hace fuerza.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
El vino con el amigo.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
El amor nunca se paga sino con puro amor.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
La vida no es senda de rosas.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese