Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
La lealtad se paga.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Creerse el papá de los helados.
El amor es el principio del bien y del mal
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
A todo hay remedio sino a la muerte.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Donde hay duda hay libertad.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Con la muerte todo se acaba.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Eso pasa en las mejores familias.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Boca de verdades, cien enemistades.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Gran calma, señal de agua.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Amores reñidos, los más queridos.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Hasta la salud necesita descanso.
Amor de amos, agua en cestos.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.