De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Año nuevo vida nueva.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
La magnificencia prestada, es miseria.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El rico no pierde sino el alma, y las hijas de los pobres.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El lo que se pierde, se aprende.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Amor breve, suspiros largos
Principio quieren las cosas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Al miedo plata; y al amor cariño.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
De pico, todos somos ricos.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
El tiempo aclara las cosas.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
La caridad empieza por casa.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Bien casada, o bien quedada.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
El que se queja, sus males aleja.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El que con locura ama, nunca llega hasta la cama.
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
La buena ropa abre todas las puertas.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Para presumir hay que sufrir.