Cada gorrión tiene su corazón.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Harto es bobo quien se mete en la boca del lobo.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Quien mocos envía, babas espera.
Después de comer, duerme la siesta; y pasea después.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Con copete y sin copete, señora vos sois hermosa, más el copete es gran cosa.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
El jabón es para el cuerpo lo que las lágrimas para el alma.
Los pájaros más bellos están enjaulados
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
De la abeja y de la vaca, en Abril muere la flaca.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Lo que siembres, recogerás.
Juego de bolos no lo entienden todos.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Gato llorón no pesca ratón.
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Los frailes en jubón, hombres son.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más haces callando que gritando.
Mala noche y parir hija.
En Febrero busca la sombra el perro.
De solo aire no vive nadie.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
El que quiere subir inventa la escalera.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Más vale ser una mal realizador, que un magnífico ideador.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Un niño sin padre es como una casa sin techo.
A fullero, fullero y medio.