Más vale dar que la carga llevar.
Frio, frio, como el agua del rio.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
A perro macho lo capan una sola vez
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Poco dinero, poco sermón.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Es más seguro ser temido que ser amado
El que da y quita, con el diablo se desquita.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
A Roma por todo.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
Casa hecha y mujer por hacer.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
El abad canta donde yanta.
Lo que hoy parece, mañana perece.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Nadie debe vivir pobre por morir rico.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.