Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
El que no tiene casa, adonde quiera es vecino.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
La honestidad es un vestido de oro
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Zorra en viña, aligera la vendimia.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
De lo vedado, un solo bocado.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
La mala fe, no pare hembra.
El tiempo vuela, que se las pela.
El conocimiento llega a través de la práctica.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
En arca abierta, el justo peca.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Más vale creerlo que irlo a ver.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Quien no llora, no mama!
Más vale media mierda que mierda entera.
El cebo oculta el anzuelo.
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
Más vale odiado que olvidado.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Se llena antes el ojo que el papo.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.
Al son que te tañan, a ése baila.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.