Palabras melosas, siempre engañosas.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
No hay nada más caro que lo regalado.
Es gran parte de la salud el conocer la enfermedad.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
No hay camino sin tropiezo.
Dame gordura, darte he hermosura.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Caldera observada no hierve jamás.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Hoy arreboles, mañana soles.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Echarle mucha crema a sus tacos
Para los Santos, nieves en los cantos.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Casa oscura, candela cuesta.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Al que madruga, Dios le ayuda.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
El que no pierde, algo gana.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Más verga que el Trica programando.