Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Palabras melosas, siempre engañosas.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Dame gordura, darte he hermosura.
La cabra coja, junto a la casa trota.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
No hay camino sin tropiezo.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Caldera observada no hierve jamás.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Hoy arreboles, mañana soles.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
El juez infiel impide que la balanza esté en su fiel.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Echarle mucha crema a sus tacos
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Al que madruga, Dios le ayuda.
El que no pierde, algo gana.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Casa oscura, candela cuesta.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Más verga que el Trica programando.
El viejo quiere más vivir, para más ver y oír.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.