Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Agrandado como alpargata de pichi.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Cada cual sabe donde le aprieta el zapato.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.
A enemigo que huye, puente de plata.
Contigo me entierren, que me entiendes.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
En casa del rico, el vinagre se vuelve vino.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Quien no arde en llamas no inflama
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Bien vestido, bien recibido.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
No hay mayor tontería que reñir.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Fue por lana y salió trasquilado.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
El burro busca al otro burro para rascarse.
A quien da y perdona, nácele una corona.
El que come y canta loco se levanta.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
La oveja de muchos, el lobo la come.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
En el camino se enderezan las cargas.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.