Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
La tinta más pobre de color vale más que la mejor memoria.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
A chica boca, chica sopa.
A los locos se les da la razón.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Que la haga el que la deshizo.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Haz el bien y olvídalo.
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Antes que el deber está el beber.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Hacer agua los dientes.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
No hay nada más hermoso que un padre llegue a convertirse en amigo de sus hijos, cuando estos lleguen a perderle el temor pero no el respeto.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Leche y vino, veneno fino.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
A cada pez le llega su vez.
Ama como el lobo ama a la oveja