El arenque cuelga de sus propias agallas
Juego de manos, rompedero de ano.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
No hay primera sin segunda
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Dios aprieta pero no ahoga.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Mejor el demonio que te hace progresar, que el ángel que te amenaza.
Haz el bien y olvídalo.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Mande la razón y obedezca la pasión.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Hierba segada, buen sol espera.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Te paso la pala diego
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
Le dieron gato por liebre.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Favor publicado, favor deshonrado.
Más vale maña que fuerza.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
El perdigón y el gallo, por Mayo.