Más vale maña que fuerza.
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
La risa va por barrios.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
Necio es quien con necios anda.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
La letra mata, su sentido sana.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Febrerillo, mes loquillo.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Necios y gatos son desconfiados.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
Ayúdate que Dios te ayudará.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
A los enemigos bárreles el camino.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
En abril, va la vieja a veril.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
El que se brinda se sobra.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El que algo quiere, algo le cuesta.
No dar su brazo a torcer.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
El movimiento se demuestra andando.
Me doblo pero no me quiebro.
Como es la madre, así es la hija.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Los pensamientos no tienen fronteras
Antes di que digan.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
A casa de tu tía, más no cada día.