La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
El hablar es plata y el callar es oro.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
La avaricia rompe el saco.
Mallorquina, puta fina
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Las cosas más importantes de la vida no son cosas.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
El café, en taza, y los toreros, en la plaza.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Dime caldero, que el caldero me llevo.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
La sierra, con nieve es buena.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Chico exceso es dar a una moza un beso, si queda en eso.
A ése le gustaría volar, pero le faltan las plumas.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
De tal árbol tal astilla.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Tres cosas echan al hombre de su casa: El humo, el frio y la mala esposa.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Por las vísperas se conocen los santos.
Deja la h de ayer para hoy.
En la duda, ten la lengua muda.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Vale más tener que no desear.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Honor a quien honor merece.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
La tierra que me sé, por madre la he.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Mal huye quien a casa torna.
El arenque cuelga de sus propias agallas