Otra cosa es con guitarra
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
A la que bien baila, con poco son le basta.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Se sincero y honesto siempre.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Fuese mi madre, puta sea quien más hilare.
Justicia y no por mi casa.
El ignorante al ciego es semejante.
Modestia exagerada, modestia falsa.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El nosotros anula el yo.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Dios es la medida de todas las cosas.
A buey viejo, pasto tierno.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Para ser bella hay que ver estrellas
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Cada pez en su agua.
Cien refranes, cien verdades.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
A la corta o a la larga, el tiempo todo lo alcanza.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
A misa, no se va con prisa.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
No existe un tonto que no sea admirado por otro tonto.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Se encontró con la horma de su zapato.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
De suerte contentos, uno de cientos.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Te casaste, te entera.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.