Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
No gusta del beso y estira el pescuezo.
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
El ladrón sin ocasión para robar, se cree un hombre honrado.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
De día y con sol.
Mal me huele, quien mucho huele.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Te casaste, te frego.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
Le puso el dedo en la llaga.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
A buen salvo está el que repica.
Primero fui yo puta que tu rufián.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Eso es como pedirle peras al olmo.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Dale con que la abuela fuma.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
A la hora mala no ladran los perros
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
La jodienda no tiene enmienda.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
El que quiere a China quiere a Mao. El que no ama a China no ...
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.