Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
En arca abierta, el justo peca.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
El sol siempre reluce.
Cuando me despierte me llamas.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
A fortuna adversa no hay casa enhiesta.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Lo malo nunca es barato.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
A ave de paso, cañazo.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
El buen instrumento saca maestro.
Da y ten, y harás bien.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
La belleza siempre tiene razón
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Para bien morir, bien vivir.
La naturaleza proveerá.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El buey pace donde yace.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Hacerse el de la oreja mocha.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Moza reidora, o puta o habladora.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Más vale una imagen que cien palabras.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Dios castiga sin palo ni piedra
Las penas con pan son buenas.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.