Del cerdo me gustan hasta los andares.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
El muerto y el ausente, no son gente.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Santo que mea, maldito sea.
Marido, comprad vino; que no lino.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
La cara del santo hace el milagro.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Si te he visto no me acuerdo.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Una mentira, madre es de cien hijas.
La paciencia no está entre los jovenes.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El que espera desespera.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
Lo que no está prohibido está permitido.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
Nada sienta mejor al cuerpo que el crecimiento del espíritu.
El que con lobos anda a aullar aprende.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
La lengua queda y los ojos listos.
Puso pies en polvorosa.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Cada uno dice quién es.
A la par es negar y tarde dar.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
La tierra atrae tanto que los viejos caminan encorvados.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.