Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
El que se va no hace falta.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Bebido el vino, perdido el tino.
Gota a gota, la mar se agota.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
El que va a la bodega por beber se le cuenta y el que no bebe, bobo va y bobo viene.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
El pez grande se come al chico.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Cada hijo de vecino tiene sus hechos por padrino.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Libro prestado, perdido o estropeado.
A consejo malo, campana de palo.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
Van al mismo mazo.
A la hija mala, dineros y casalla.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
A burra vieja, albarda nueva.
La Cruz, la viña reluz.
El que no te ama, burlando te difama.
El hablar, es más fácil que el probar.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Gran calma, señal de agua.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.