Ventana abierta, pajaro que vuela.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Dar una fría y otra caliente.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
No hay alegría sin aflicción.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Donde no hay, por demás es el buscar.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Siempre es mejor el vino.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
La buena vaina no hace buena la espada.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Las obras, con las sobras.
Según con quien te encontré, así te trate.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
A diente cogen la liebre.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Bollo de monja, costal de trigo.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
La lima, lima a la lima.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.