Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dar una fría y otra caliente.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
No hay alegría sin aflicción.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Donde no hay, por demás es el buscar.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Siempre es mejor el vino.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Las obras, con las sobras.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A diente cogen la liebre.
La buena vaina no hace buena la espada.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Bollo de monja, costal de trigo.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Según con quien te encontré, así te trate.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
La lima, lima a la lima.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.