El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Al mal dar, tabaquear.
De hurtar una castaña y otra castaña, se hace la mala maña.
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
A su tiempo maduran las brevas.
Pronto y bien no hay quien.
Casa hecha y mujer por hacer.
Lo que no cuesta no vale.
Lo barato, sale caro.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
De casta le viene al galgo.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Si quieres saber de verdad qué piensa de ti tu vecino, riñe con él.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Donde manda el amo se ata la burra.
A la luna, el lobo al asno espulga.
El que se acuesta con perros, amanece con pulgas.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Por el hilo se saca el ovillo.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Esta lloviendo sobremojado
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
La compañía en la miseria hace a ésta más
Casa empeñada, pobre y desamparada.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Cada gallina a su gallinero.
Antes de meter, prometer.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Tal padre, tal hijo.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
De la discusión surge la luz.