Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
A cama chica, echarse en medio.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Cada día verás quien peque y pague.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Hombre hablador, poco cumplidor.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Cual andamos, tal medramos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Más pija que el Don Bosco.
Nadie perdona que le hagan un favor.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
A dos palabras tres porradas.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
El chocolate, muy movido y poco hervido.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Por una senda escarpada, la maleta es más pesada.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El haragán es el hermano del mendigo.
Peso y medida, alma perdida.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El enamorado es el camarada del alma.
El tiempo todo lo cura
Tiempo dormido, no es tiempo perdido.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Las truchas y las mentiras, cuanto mayores, tanto mejores.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Quiéreme poco pero continúa
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Lo que no se empieza no se acaba.
La mala cama hace la noche larga.