Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Lo peor de la humanidad son lo hombres y las mujeres que no lo son de verdad.
Pan ajeno, caro cuesta.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Más puede Dios que el diablo.
Los perros mueven el rabo no tanto a ti como a tu pan.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Vísteme despacio que estoy de afán.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
La ocasión asirla por el guedejón.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Sábado sabadete, camisa nueva y polvete.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Las penas no matan, pero rematan.
El muerto y el ausente, no son gente.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Paja triga hace medida.
Variante: Un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Quien tiene arte va por todas partes.
Cada quien, con su cada cual.
A Dios rogando y con el mazo dando.
El hombre discreto saca mayores ventajas de sus enemigos que un tonto de sus amigos.
Lo de balde es caro.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
La suerte nunca da, solo presta.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Más querría servir que recibir.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.