Hasta el mismo amor sincero, requiere algo de dinero.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
El tiempo vuela, que se las pela.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
El empezar es el comienzo del acabar.
Tras la fortuna guía el favor.
De pies a cabeza.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
De bajada todos los santos ayudan
El buen cirujano. opera temprano.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Son más los días que las alegrías.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
A golpe dado no hay quite.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Adonde no te llaman, no vayas.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Mi secreto, en mi pecho.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Domingo, domingo, día de pingo.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
La oprtunidad la pintan calva.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Me hizo sudar la gota gorda.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Hoy que puedo lo haré; que mañana, no sé si podré.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
En casa del albañil, goteras mil.
La religión cala siempre en los estratos pobres
El alma está no donde vive sino donde ama.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Cual el derrotero, tal el paradero.
El amor mueve montaña.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.