La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El hombre sin amigos es como la mano derecha sin la izquierda
El que manda, manda.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
La cascara guarda el palo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
De padre carpintero, hijo zoquete.
Cuando el muerto encuentra quien lo cargue se hace el pesado.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
El que demonios da, diablos recibe.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Hablar más que lora mojada.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
El que no habla, no yerre.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El saber no ocupa lugar.
El burro busca al otro burro para rascarse.
El hable es plata, el silencio es oro.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Tentar la huevera a las gallinas
El que no enseña no vende.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Finca enconada, o meterle el arado o dejarla.
De petaca ajena, la mano se llena.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Donde hay gana, hay maña.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.