De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Quien va a la feria, lo cuenta a su manera.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El burro al ratón le llamó orejón.
El burro hablando de olotes.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Mala noche y parir hija.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Tierra de roza y coño de moza.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La tercera es la vencida"
¿A un perdido, quién lo pierde?.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Entre sastres, no se pagan hechuras.
No solo de pan vive el hombre.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Amor de dos, amor de Dios.
Vino y pan andar te harán.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
Por el interés te quiero Andrés.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Beber y comer buen pasatiempo es.
Enójate pero no pegues.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Del joven voy, del viejo vengo.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Al mejor pastor, el lobo le roba una oveja.
El hombre reina y la mujer gobierna.
La lujuria nunca duerme.