En arca abierta, el justo peca.
Panza llena, quita pena.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
En cada tiempo, su tiento.
Gota a gota, la mar se agota.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
Una pena quita a otra pena.
Dios nos libre de un ya está hecho.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Marido, comprad vino; que no lino.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Loro viejo no da la pata.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Una aguja en un pajar, es difícil de encontrar.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
De tal árbol tal astilla.
Del reir viene el gemir.
Come, que de lo yuyo comes.
En casa llena presto se guisa la cena.
Moza franca, bien juega el anca.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
Al asno lerdo, arriero loco.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
El que depende de otro come mal y cena peor.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
Dios no ayuda a los holgazanes.
El que corre mucho, atrás se halla.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Conozco al viajero, por las maletas.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.