En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
No se construyó Roma en un día.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Quien tiene candela, jamás se congela.
La crianza es buena los trece meses del año
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
El conocimiento llega a través de la práctica.
Por San Lucas, bien saben las uvas.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Joven intrépido no deja memoria.
Amigo lejos, amigo muerto.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Ante la desgracia y el dolor, ten un poco de gracia y humor.
Dios nos coja confesados.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Al sudado, el agua fría a un lado.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Dame dineros y no consejos.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Amor viejo, pena pero no muere.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.