A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
A Dios, nada se le oculta.
Bienes y males, a la cara salen.
Agrada, quien manda.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Hasta la salud necesita descanso.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
El que mal se maneja, despacio padece.
Moza dominguera no quiere lunes.
Refrán de palo, refrán de fuego.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Id a la feria y veréis como os va en ella.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
De lo que no sabes, no hables.
Alabar y callar para medrar.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que es sabio nunca enceguece.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Cuando se prevé un peligro, ya está medio evitado.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
A tal señor, tal honor.
A mala cama, buen sueño.
El miedo guarda la viña.
Dios es omnipotente y el dinero su teniente.
El rostro es el espejo del alma.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.