Amor de dos, amor de Dios.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.
Madre holgazana cría hija cortesana.
Dios nos coja confesados.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Pan tierno, casa con empeño.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
A la hija mala, dineros y casalla.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Hijo casado, vecino airado.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Dios te dé paz y paciencia y muerte con penitencia.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Teta de noviciado.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
En mi casa mando yo que soy viudo.
Palo dado ni Dios lo quita.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.