El hambre es la mejor salsa
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Ante la duda, la Charly.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
La mujer para ser buena, poco culo y buenas tetas.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Se llena antes el ojo que el papo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
El buen vino, de sí propio es padrino.
De la risa al duelo un pelo.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Quien en ti se fía, no le engañes.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
El que la hace, la paga.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Aceite de oliva, todo el mal quita.
Buena muerte es buena suerte.
A la prima, se le arrima.
Quien desprecia, comprar quiere.
La paciencia es buena ciencia.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
No se pierde lo que se dilata.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.