Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Los bienes son para remediar los males.
Como es la madre, así es la hija.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
La ausencia causa olvido.
Primero comer, que ser cristiano.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
Alforjas llenas quitan las penas.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
A Roma por todo.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
La caridad empieza por casa.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Ante Dios, todos somos iguales.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
La mujer en la cocina es una mina.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Aquí, lo único que importa es el cash.
Menos pregunta Dios y más perdona.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Más vale tender la mano que el cuello.
Una salsa de tomate, le sentaría bien hasta el chocolate.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Comida hecha, amistad deshecha.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
A cada puerta, su dueña.
La suerte es loca y a todos nos toca.
Dios los cría y el diablo los junta.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Dios nos coja confesados.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
El abismo lleva al abismo
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Ajo cebollino, para con vino.
Lo mejor de la vida es la vida misma. Asegúrate de que disfrutas cada momento y dejas un buen nombre tras de ti. No hay nada mejor que estar vivo y contento.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Roer siempre el mismo hueso
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Del monte sale, con que se arde.
La verdad es como el aceite siempre sale a flote.