Al hombre harto, las cerezas le amargan.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
El que da a todo el que le pide, acaba por pedir a quien no da.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Todo acaba con la muerte, menos, el hacer bien.
Quien no se arriesga no conquista
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
La envidia es carcoma de los huesos.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Más vale odiado que olvidado.
Los pensamientos no pagan peaje
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
El sueño quita el hambre.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
Peso y medida, alma perdida.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
El que persevera triunfa.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Bollo de monja, costal de trigo.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
A flores nuevas, afeite perdido.
El trabajo por la mañana vale oro.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
El buen hijo a su casa vuelve.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El primer real a nadie hace rico: pero es el principio.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
La luz de alante es la que alumbra.
Más vale loco que necio.
No hay peor saber que no querer.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.