Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
Una buena acción es la mejor oración.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Aire gallego, escoba del cielo.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Más se junta pidiendo que dando.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Madre hay una sola.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
A quien espera, su bien llega.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Ruego y derecho hacen el hecho.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
En largos caminos se conocen los amigos.
El hombre reina y la mujer gobierna.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
A mal Cristo, mucha sangre.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Todo hombre tiene su manía.