Más se junta pidiendo que dando.
Madre hay una sola.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
A quien espera, su bien llega.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
Ruego y derecho hacen el hecho.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
En largos caminos se conocen los amigos.
El hombre reina y la mujer gobierna.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Idealista de la intriga, que piensan con la barriga.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
A mal Cristo, mucha sangre.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Todo hombre tiene su manía.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Al hombre casado, su mujer lo hace bueno o malo.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Dando y tomando, no cabe engaño.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
Los vicios no necesitan maestro.
Ama el sol, el que tiene sombra
El vino comerlo, y no beberlo.
El lo que se pierde, se aprende.
Araña de día, carta o alegría.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Dios me libre de una manía, aunque sea de misa.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.