Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
Más puede Dios que el diablo.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Lo que un hombre puede esconder, otro lo puede descubrir.
Pan no mío, me quita el hastío.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Cuando estuvieres con él, vientre con vientre, no le digas todo lo que sientes.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Todo tiene solución menos la muerte.
Vivir juntado es igual que casado.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
El mundo da muchas vueltas.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Una buena acción es la mejor oración.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Aire gallego, escoba del cielo.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Me agarro hasta de un clavo ardiendo.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
El fruto prohibido es el más apetecible.