Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
El hambre es una fea bestia
Más vale bien amigada que mal casada.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Los frutos más hermosos los da el árbol más viejo Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Las frutas lozanas, incitan las ganas.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
El hombre nació para morir, es mortal.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
La muerte, al pobre no se atreve.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
Un día con la suegra, un día de tinieblas.
La fantasía es el reposo del alma
De las mujeres bellas y de las flores de mayo se va la belleza en un día
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Errar es humano.
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.