Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
A la mujer fea, el oro la hermosea.
A la moza, con el mozo, y al mozo con el bozo.
Del favor nace el ingrato.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
En Mayo, leche y miel hacen al niño doncel.
Boca de miel y manos de hiel.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Mal es acabarse el bien.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
La apariencia hermosa y por dentro es otra cosa.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
La obra alaba el maestro.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
La fe no tiene miedo.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
No hay duelo sin consuelo.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.