Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Agarrando aunque sea fallo.
Vayan las verdes por las maduras.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Quien tiene dineros, compra panderos.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El que guarda, halla.
La cara del santo hace el milagro.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
Más ordinaro que pesebre con prostíbulo.
Del ahorro viene la posesión.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
A padre avaro, hijo pródigo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Ladra de noche para economizar perro.
Cuando no lo dan los campos, lo hacen los Santos.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Más duro que sancocho de pata.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Lo cortes, no quita lo valiente.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Mejor precavido, que arrepentido.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Dios nos coja confesados.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Indio con puro, ladrón seguro.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.